El dia amanece nublado, pero han dicho que despejará, así que nos liamos la manta a la cabeza y nos vamos a Sa Calobra, misma carretera que para el monasterio de Lluc, pero con 21 km más.
El enclave es precioso, pero atestado de turistas. Lo más llamativo de la cala es el enclave natural, aunque está ligeramente explotado cara al turismo. Desde Sa Calobra hay un camino que en 5 minutos nos situa en Torrent de Pareis, un cañon que finaliza en un circo junto al mar, realmente espectacular. Por la tarde la afluencia de autobuses de turistas baja considerablemente, y aumenta proporcionalmente el encanto del sitio.
De vuelta nos desviamos hacia Cala Tuent, mas grande y con playa de arena. El enclave es igual de espectacular o más que Sa Calobra, y sin tanta afliuencia de publico. Quizas la mejor idea sea pasar el dia en Cala Tuent y bajar a Sa Calobra por la tarde.
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